18 may. 2009

Un cocoliche pampa-caribe


El sábado pasado apareció en la Revista Ñ del diario Clarín esta columna. Se trata, como me dijo una amiga, de mi champú lingüístico. La cuelgo acá, pues no está disponible en la web. Y otra cosa: a pesar del enorme parecido con el tipo de la ilustración, parado delante de banderas tricolor y albiceleste, juro que no soy yo ese vendedor de platanitos.

Si pinchas en la imagen, entiendo que se agranda.

21 comentarios:

Carolina dijo...

Gustavo:
Cambio cachitos por facturas, son muy ricas. El Jairo ya se envició en Bahía Blanca y sólo desayuna con medias lunas. Le pregunté por los cachitos de jamón con queso y el muy canalla me respondió con otra pregunta, con el acento gringo de quien está aprendiendo otra lengua: Cachito ¿qué eso? :)

Asterión dijo...

Si las producciones televisivas, cinematográficas, escritas y demás no me engañan, la mezcla del tú y el vos en Argentina es moneda común hace rato, así que en tu caso no es incorrección, sino aprendizaje de una variedad, jeje, y esto lo dice alguien de un país ustedeante (quizá el único). En CR usamos el usted y el vos (y el usted es común sin importar personas o situación).

Por lo demás, también es quizá Argentina uno de los países donde el paradigma verbal se usa en sus tiempos más básicos, para todo.

Saludos y suerte con el proceso linguístico.

Gustavo Valle dijo...

-Carolina: veo que el tema del trueque está en el corazon de tus economías: primero boleros por Radiohead, luego Pilar por fanyasmas, y ahora facturas por cachitos. Vamos a enseriarnos.

-Tocayo: ahora mismo llamo al instituto argentino de la lengua (si es que existe) para que le pague un pasaje y venga a buscar en esta larga y extensa tierra un argentino que hable de tú en pleno 2009. Sería una buena excusa para turistear por el sur (soy buen Cicerone, lo digo en serio) pero me temo que la investigación resultaría en un absoluto fracaso. En otro tiempos sí, Niní Marshall, Libertad Lamarque, Manuel Mujica Lainez actuaban, hablaban o escribían (y no siempre) de tú, pero eso ya es historia.

Abrazos!

Gustavo Valle dijo...

-Carolina: quisse decir fantasmas, y no fanyasmas, que suena como a fantasmas en pijamas.

Samuel González dijo...

Epa, a lo mejor me iría bien por allá, porque a mí sí me gustan las camisas playeras y los daquirís (algunas piñas coladas, según la cantidad de ron base).

La confusión fonética de tu hijo es fenomenal, sería unas de esas delicias del habla que tanto le gustaban, por ejemplo, a Cabrera Infante. Tal vez en tu casa termine ganando lo caribe, porque si todo sigue como cuentas, regrezarán a un papiamiento básico, una babel fascinante a golpe de tambor, con puros tú, eso, vaya, mira, una koiné que seas capaz de inaugurar en las atípodas... allá donde te encuentras.

Asterión dijo...

No, pero si yo me refería a producciones televisivas actuales, precisamente. He oído frases como esta: “pero decime vos que quieres”.

He tenido muchos alumnos argentinos, y cuando les señalaba esto, in situ, lo negaban, y decían que jamás.

Ahora, vuelvo a aclarar que una cosa a lo mejor es lo que sale en tele o los que emigran, y otra los que viven ahí en 2009. Puede ser.

En cuanto al viaje, ojalá la academia acepte, porque yo sí.

Saludos.

mharía vázquez benarroch dijo...

me recordó a cuando viví en madrid que me reclamaba mi ex que la basura no se botaba si no la pelota, y que no era celular si no movil o deuvedé y no dividi,o la anécdota de una llamada de trabajo en inglés de barcelona a frankfurt, donde en medio de una seria conversación en inglés para explicar que no podíamos enviar una noticia por problemas de software, mi interlocutor me interumpió con un sonoro coño e´la madre tu eres caraqueña, para mi más absoluta sorpresa, y cuando le pregunté cómo lo supo, me dijo él que también era venezolano, que los españoles dicen sofeguare y no sofgüere como nosotros que si hablamos inglés...al final, cariño, ese caribe que está en el fondo de tu disco duro estará allí acechando para salir en los momentos menos impensables, tal vez los del dolor, o los del amor, eso es lo sabroso, que uno nunca sabe. magníficamente escrito gustavo. un abrazo.

Víctor dijo...

Hermano, Usted perdone lo banal, pero es que yo necesito que la gente ilumine mi ignorancia: ¿cómo es eso de que Ud. tiene problemas con el uso del vos, el tú y el Ud., pero no con la secuencia del besuqueo varonil, apretón de manos y abrazo fuerte, palmeando con vigor las espaldas? Digo que, sin saber con cuál quedarse, la sintaxis o la fonología pueden enredarlo a uno con lo del bigotudo besuqueo apretao palmeando con vigor chasqueado, o besuqueo apretando con vigor los bigotes en la espalda adosada, y así sucesivamente... y todo eso porque el exceso es caníbal con la sintaxis y porque la piña colada en exceso revuelve la fonética. Yo en esto, vos sabéis, estoy confundío, porque este es tremendo artículo pero algo profundo pa los que desayunamos cereal con fresas...

María Antonieta Arnal dijo...

Fue díficil leerlo porque no lo pude ampliar mucho, pero me gustó. Es divertido. Te mantienes hasta el final. La verdad, creo que con esto de la inmigración y emigración se está formando una lengua y cultura interesante.

Carolina dijo...

Gustavo, es que desde que este país empezó con esto del trueque de petróleo por adeptos internacionales yo no quise quedarme atrás.

maldoror dijo...

Un amigo que vivió dos años en Argentina me refirió el caso de una caraqueña que con siete meses allá era la más porteña de todas. La conoció en una fiesta y le armó la grande al ver tal cosa. Dos meses despues, al verla de nuevo, la muchacha decía "que pasó, pana, cómo ta la vaina". Su explicación: algunas semanas en Venezuela le habían influido de nuevo. Habría que ver qué pasa si se envía a esa chica al japón o a Vanuatu, por decir algo. Un experimento interesante, creo, sería.

LL dijo...

Me he reído mucho de tu cocoliche-pampa-caribe y quería contarte que en mi casa también hablamos así. No vivo en Argentina, ni siquiera en un país de habla hispana, pero me casé con un argentino y si nos oyeras hablar te sentirías como en tu propia casa! Yo no uso el vos, pero digo facturas, trucho, canchera. Mi esposo me llama de vos y de tú indiferentemente y se faja con el chévere, poceta, chica. Los niños hablan un español de ninguna parte. Por si esto fuera poco, yo enseño español en un instituto español y algo se me ha pegado: no digo vosotros, pero de vez en cuando se me sale un frigorífico, chándal o mariquita. Con la familia argentina tengo que cuidarme de no decir concha, entonces uso todo los sinónimos posibles y por supuesto todos suenan ridículos: a las conchas de mar las llamo cortezas marinas; la concha de pan es la cáscara. Nunca la pego porque en Venezuela todo es concha y en Argentina cada concha tiene su nombre! Después de todo eso, están las frases y construcciones verbales que se me pegan de la lengua de este país, entonces las traduzco y las uso en español !

No creo en el deterioro de la lengua sino en que estamos creando una lengua propia. No sé si es bueno o malo, pero si que es muy original.

En ti suena muy bien!

Lena dijo...

Gustavo, apíadate de mis ojos de 41 años...no puedo leer...¿será que me envías un archivito para que una cegata vieja te lea?

gracias y besos

Gustavo Valle dijo...

Samuel: es cierto, además un daiquirí es como un homenaje a Carmen Miranda. Una bebida un poco maricona pero en este blog se defiende la diferencia. Y en cuanto a lo otro, no sé si ganará lo caribe, pero yo tengo en mi estudio colgado un chinchorro de fibra de moriche.

Gustavo: por eso siempre he dicho que el momento más feliz de mi vida fue cuando me quedé, por pobre, un año entero sin televisión.

Mharía: gracias. Tu anécdota me recordó al albail lituano y al capataz andaluz que trataban de entenderse, sin entenderse, mientras rompían las paredes de mi depto en madrid, tratando de encontrar un inexistente filtración.

Víctor: hermano, su banalidad no se perdonana, se aplaude.

María Antonieta: gracias. y perdona la versión liliputiense del texto.

Carolina: haces bien. Aunque en estos casos el que de último se queda, se queda mejor.

Maldoror: eso que dices es completamente cierto. Hay venezolanos extremadamente volubles. En Madrid había una venezolana que todos bautizamos "acentoforzado".

LL: gracias por compartir tu omelette linguístico. Si hacemos una receta con todo eso podemos cocinar un suculento sancocho. ¡Ah, el sancocho!

Lena, querida, y ¿adónde te lo mando? Ah, y por cierto, y para seguir en la cocina, doble ración de zanahorias en tus recetas, de pornto así mejoramos tu dioptría.

Gracias, y saludos a todos.

Carolina dijo...

En este blog se defiende la diferencia, por eso Gustavo apoya el desayuno con cereales coronados de fresa de Víctor Azuaje, a pesar de los pelos en el pecho y su renuencia a las flores en los balcones.
Y siguiendo con la diferencia, está buena la anécdota del albañil lituano y el capataz andaluz buscando filtraciones inexistentes. Si Gustavo se faja un poco le sale cuento ;)

Carolina dijo...

Iba a poner "fresas de Víctor Azuaje", pero en los apuros de estos comentarios se me fue el singular y la cosa quedó en un ambigüo, pero no mal intencionado, "fresa de Víctor Azuaje".

Lena dijo...

jajajaja

Lo mío no tiene remedio, Gustavo.

Lenayau@gmail.com

lenayau@telefonica.net

Me encantaría leerlo...quedé bizca de pincharlo e intentar enfocar...

Un abrazo!

Víctor dijo...

Gracias a Gustavo por apoyar la diferencia y las frases, no fresas, sin o con mala intención como las de Carolina, que iba a citar por tendenciosa y pilarosa la sugerencia del autor de la nota, "Si pinchas en la imagen, entiendo que se agranda", reescribiendo con pronombre: "Si la pinchas, entiendo que se agranda", para solidarizarse con Lena quien ha demostrado en todo esto que el tamaño, de la imagen, realmente importa, y que estas pequeñas diferencias de caribe a cocoliche tienen pilarosas o grandes consecuencias.

Anónimo dijo...

Un admirador anónimo de no es el mismo anónimo:
A mí me gustan las fresas y también soy diferente. Gracias amigo por defender a la gente como nosotros y a Victor, de quien me sorprende tanto su inteligencia y comentarios agudos. Parece que el amigo es como un adolescente muy ilustrado y también lustrado.
Gracias amigo cuatrero.

Jose Urriola dijo...

Gustavo: qué vaina tan buena este texto. Me costó un mundo leerlo, pero lo logré, me refiero al tamaño de las letras y no a su calidad. Lo que entendí me gustó mucho y lo que malentendí me gustó más todavía.
La parte de la secuencia de besos, abrazos, apretón de manos combinado con las zancadillas que se tienden mutuamente el tú y el vos, es una joya.
Yo sufrí hasta el desdoblamiento (palabra que creo que llegué a convertirme en una versión de mí mismo pero con dos milímetros de distancia de mi propio yo) cuando viviendo en España aprendí a saludar con dos besos en cada mejilla pero a veces me contestaban solo con uno. Le decía a mis amigos: "tío" y "colega" y "hombre" y ellos me respondían con "pana", "chamo" y "güevón". Cuando decía: Adéu, me despedían con un Chao y cuando les decía Chao me ladraban un "Hasta Logo".
Pasé un tiempo sin saludar, sin despedirme y hablando mucho menos. Debí quedarme en ese estadio, pensarán algunos.
Un abrazo,
Jose U

Asterión dijo...

Apostilla para mi primera intervención en este post:

Me acaba de enviar un poema un argentino. En dicho texto se evidencia la coexistencia del vos y del tú, lo cual se da, por lo visto, ya no solo en el registro oral, sino también en el escrito.

"(...)sé quién sos
(...)
estoy listo para ejercer el escarnio contigo"

Saludos.